Dorada y sus encantos
Un viaje de lujo al alcance de todos
Siempre hablamos de redescubrir y admirar esos lugares que se naturalizan como grandiosos aun sin conocerlos. Cuando uno los nombra se nos vienen a la cabeza los dorados y las galas. Pero qué hay más adentro?Los elegidos
Seleccionamos tres gigantes de la belleza, del arte, de la arquitectura, y dejamos abierta la oportunidad de darle una temática similar a próximos viajes.
El elegido en esta entrada es ni más ni menos que:
El Ateneo Grand Splendid
Hace unos meses National Geographic nos infló de orgullo al publicar al Ateneo encabezando la lista
de librerías más lindas del mundo. Los que deliramos dentro de ella sentimos que el ego va a estallar de júbilo y de pertenencia. Los que aun no la conocen, a continuación podrán leer un poco de su significado.
El edificio centenario fue remodelado en 1917 a pedido de su propietario Max Glücksmann. Viste sus dorados con el mejor estilo arquitectónico de inicios del siglo XX, habiendo sido la primer sala de cine de Argentina.
Todo su esplendor
En el momento mismo en que se pisa la alfombra de la entrada uno queda inmerso en un universo cautivador, poblado páginas e idiomas que se conjugan para seducir hasta el menos lector.Basta con llegar al centro para admirar los veinte metros de cúpula que pintó Nazareno Orlandi en 1919 representando el fin de la Primer Guerra Mundial.
Gardel - Razzano 1920
Sólo pensar que allí tuvo sede el sello discográfico Nacional Odeón, con el cual grabó Carlos Gardel en los años '20, y que la sala aun existe bajo ese mismo techo, le suma una mística indescriptible que recorre las venas cual compases de Mi Buenos Aires Querido.
El reconocido dúo grababa en un estudio improvisado sobre el actual cruce de Perón y Callao cuando el sello recién había sido fundado por el mismo Glücksmann. Tiempo después se traslada la sede al Grand Splendid.
Ser la obra
Y si de disfrutar se trata, en el lugar donde las escenas transcurrían, en ese escenario que contuvo tantas obras, hoy es un bar donde se puede tomar café y examen a esos libros que deseamos llevarnos a casa como parte de un ritual culto.Restauración
El Grand Splendid, anteriormente llamado Teatro Nacional Norte, se convirtió en librería en el año 2000. Remodelado de la mano del arquitecto Fernando Manzone, hoy conserva no solo su encanto sino su telón, sillones y ornamentaciones entre otros detalles que le dan la impronta que conocemos.







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